En el pádel, el hecho de pegar fuerte a la bola cuando realizamos un smash no significa que tengamos el punto ganado, es más, puede ser peor en algunas circunstancias, puesto que es posible que tras rebotar la bola en la pared, estemos colocándola en una posición sencilla que haga que nuestro contrincante termine ganando el punto.
¿Cuántas veces nos ha pasado que hemos golpeado la bola con todas nuestras fuerzas y no hemos conseguido que vuelva a nuestro campo dejándosela chupada a nuestros contrarios para que realicen su contra-ataque? Pues bien, eso es algo que hay que evitar y que voy a tratar de explicaros cómo.
En el pádel, este tipo de smash es usado cuando se dan las circunstancias de que el jugador contrario está un poco retrasado y por tanto podemos garantizar que aunque salga a por la bola no va a llegar, o cuando nuestra situación de rematar es tan sencilla que nos garantiza que ante un buen smash es muy difícil que el jugador contrario llegue a dar la bola o con comodidad antes de que vuelva a nuestro campo. Este tipo de mate no debe de darse en caso de que estemos colocados lejos de la red, ya que por mucha fuerza que apliquemos, probablemente, la bola no tomará altura como para volver y el tiempo de reacción para que el contrario pueda salir de la pared a contra-atracar será mayor.
Sigue leyendo…
Contacta con el equipo de DoblePared
Subscríbete: Artículos (RSS) y Comentarios (RSS).
Diseño original Bartosz Brzezinski
Copyright DoblePared